domingo, 20 de noviembre de 2016

Maliciosa, la montaña inagotable



Últimamente parecía que se había hecho de noche en el blog, literal y figuradamente, porque además de la abundancia de fotos tomadas en ese período, había un constante silencio por mi parte, en este caso en forma de ausencia de palabras escritas, claro. Aprovecho mi última subida a la emblemática montaña de Guadarrama para dejar pasar la luz del sol y plasmar algún comentario sobre la excursión.




Llevaba tiempo queriendo explorar la Cuerda de las Buitreras, la más abrupta de las que se ramifican desde La Maliciosa. Era consciente de que recorrerla en sentido estricto, todo el rato por la misma cresta, requiere de técnicas de escalada, pero esperaba comprobar si se podía transitar más o menos cerca del filo, o al menos bordear el menor número posible de resaltes rocosos. En última instancia, aceptaba la posibilidad de tener que darme la vuelta y acabar subiendo por alguno de los caminos conocidos, por una u otra vertiente de la cuerda.


Cuál ha sido mi sorpresa al verificar que, sin pasar de trepadas de II+, se puede recorrer la mayor parte de la cuerda, evitando sólo unos pocos tramos más técnicos, en los cuales tampoco se va muy por debajo de la cresta. No sólo eso, hay incluso una senda señalizada con marcas de pintura que también sube relativamente cerca, aunque unos metros más abajo.



Por no hablar de varias posibles alternativas más que fui viendo durante la subida, subiendo a la cuerda por otro ramal, bordeando por otros sitios los resaltes “inaccesibles”… o incluso soñando con subir algún día por las partes de escalada…: Todo un micro – mundo para seguir explorando, en el que además hay diversos rincones minúsculos con encanto por conocer, como ocurre en todas las divisorias que caen desde La Maliciosa; esto último lo pude corroborar en la bajada, al sur de la Maliciosa Baja, en otra zona que también desconocía.

 

Descubrir todo esto en la montaña que más veces he subido (y con diferencia), después de tantos años, me reafirma en mi idea de ser mi favorita de la Sierra de Guadarrama, aquella de la que, posiblemente, más tarde me cansaré de seguir buscando formas de alcanzar su cumbre.



No hay comentarios:

Publicar un comentario